"Tal vez, tal vez sea las cosas que decimos, las palabras que hemos oído y la música que escuchamos ..."
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viernes, 4 de enero de 2013
El Sexódromo: Bacanal en Nueva York
Asistimos a la mascarada babilónica de OneLegUp, el club más sucio de la Gran Manzana. Uno de esos lugares en los que Carrie Bradshaw nunca entraría pero Luis Landeira, sí.
Babilonia. Capital del vasto imperio que alcanzó su apogeo en el siglo XVIII antes de Cristo. “Un lugar lleno de abominaciones”, según el Antiguo Testamento. Los babilonios eran muy promiscuos y adoraban a Ishtar, diosa del sexo. Sus “prostitutas sagradas” dominaban las artes amatorias y, a cambio de un óbolo, realizaban ritos mágico-sexuales con los extranjeros que llegaban a la ciudad. Muchos milenios después, aterrizo en Nueva York, la moderna Babilonia. Esta noche tengo cita con OneLegUp, la agencia que monta los mejores eventos para adultos de Manhattan. La fiesta de hoy se llama precisamente Exit to Babylon Masquerade, y se celebra en el club Demi Monde, en pleno Distrito Financiero. ¿Precio de la entrada? 25 dólares (unos 20 euros) para las chicas, 100 para las parejas. No se admiten hombres solos, así que me acompañará una amiga, que me ha hecho jurar que “sólo miraremos”.
Para cumplir con el dress code, nos ponemos unas túnicas sexys y unas sandalias. Así salimos a la calle. Por suerte, los neoyorquinos están curados de espantos. A eso de las diez, llegamos a la puerta del club. Nos piden la contraseña y la pronuncio en voz baja: “Temple virgin”. Curioso código para entrar en una catedral venérea... Tras ajustarnos las máscaras –obligatorias hasta la una de la madrugada– nos lanzamos a explorar el amplio y sombrío local. Hay cortinones rojos, sofás capitoné y reservados inquietantes: David Lynch estaría en su salsa. También parecen muy cómodos los 30 ó 40 libertinos enmascarados que ya pululan por el club. Pedimos unos combinados para romper el hielo. En la barra, conocemos a una treintañera rubia que ha venido sola. Nos confiesa que es asidua a estas fiestas: “Mi favorita fue la de Back to school. Vine de colegiala. Al disfrazarme me convierto en otra persona y soy capaz de todo”.
Otros eventos exigían un dress code de carnaval veneciano, de piratas o de locos-años-20. Los porteros son muy estrictos con los disfraces: aquí la fantasía es tan importante como el sexo. Y si no, que se lo digan a las diez “sacerdotisas” que escenifican ritos eróticos con varios “emperadores” sobre una palestra esta noche. Son gogós y admiten tocamientos a cambio de propinas.
LOS PORTEROS SON ESTRICTOS CON LOS DISFRACES: LA FANTASÍA ES TAN IMPORTANTE COMO EL SEXO
Nos sentamos en un sofá e intimamos con una pareja, que nos recomienda las llamadas Eat-In Soirees: “Son fiestas exclusivas que se celebran en lofts. En ellas se hace de todo, porque aquí, en teoría, no se puede follar”. Al parecer, el club OneLegUp cuenta con 40.000 miembros, pero la mayoría asiste sólo a eventos privados.
¡Gong! Entre pitos y flautas, es la una. Todos nos quitamos las mascaritas y nos miramos. Somos feos, guapos, viejos, jóvenes, blancos, negros... El morbo se dispara. Como poseídas por demonios lúbricos, decenas de personas se huelen, se palpan y se besan. Varios sátiros se nos acercan, tanteándonos. Declinamos todas las ofertas y nos conformamos con contemplar el humeante baile de cuerpos que, poco a poco, se despojan de sus túnicas y se funden en una masa de carne viscosa. Se suceden felaciones, masturbaciones, eyaculaciones, cunnilingus... Contra una esquina, veinte personas se arremolinan alrededor de una pareja que fornica en pie, rompiendo la única regla. En los sillones se perpetran tríos, cuartetos y quintetos.
El aire se llena con un pegajoso aroma a sudor, semen y perfumes caros. Es el olor del Sueño Americano.
Cuatro de la mañana. Empachados de alcohol y feromonas, hacemos mutis por el foro. Camino de casa, mi amiga me pregunta qué me ha parecido el club. Le contesto parafraseando a la madre de Jimmy Carter en su primera visita al Studio 54: “No estoy seguro si era el cielo o el infierno. Pero fue maravilloso”.
sábado, 29 de diciembre de 2012
Un Nikki Sixx de vuelta de todo advierte: 'Las drogas no funcionan'
El bajista de Mötley Crüe reflexiona sobre sus adicciones al cumplirse 25 años de las dos sobredosis que casi acaban con su vida. Por Bad Music
"Hace 25 años sufrí dos sobredosis fatales que cambiaron mi vida para siempre. No puedo reconocerme a mi mismo en el chaval que durante aquella época corría directo al abismo, pero sé que esos sucesos me enseñaron cómo vivir cuando finalmente decidí hacerlo por mi mismo".
Así de directo arranca (el antaño salvaje) Nikki su mensaje para los fans difundido a través de las redes sociales. Y añade: "Nunca habría podido ver nacer a mis cuatro preciosos hijos, ni disfrutar de esta maravillosa vida (incluso con sus adversidades) si no hubiera mandado a paseo a las drogas. No puedo decirlo suficientemente alto si estáis metidos en algo o considerando hacerlo, pero las drogas no funcionan. La cara oculta nunca es bonita".
Por último, el bajista recalca que está “extremadamente agradecido de poder mirar atrás sobre estos 25 años y tener todos los recuerdos que de otra manera se habrían ido”. De hecho, concluye desvelando que ahora está escribiendo más material para el guión de 'Los diarios de la heroína', la versión para Broadway de su autobiografía de 2007. “La vida es realmente un loco y divertido viaje, ¿no es cierto?”, concluye el músico
martes, 25 de diciembre de 2012
Anton Corbijn, el fotógrafo que rompió el molde
Nacido en Holanda, comenzó en 1972 su carrera como fotógrafo de rock y se mudó a Londres en 1979. Si bien sus experiencias como fotógrafo, cineasta y videasta lo llevaron a moverse con asiduidad, es Londres el lugar donde hasta ahora mantiene su estudio.
Algunos argumentan que fue el trabajo con Joy Divison el que lo catapultó, para otros ese trabajo pesó al momento de armar curriculum para Vogue o Rolling Stone. Corbijn explica que la perspectiva histórica le dio valor a ese trabajo. De hecho, su archivo visual de Joy Division está en blanco y negro porque las revistas de la época reservaban el color para las bandas más comerciales y Joy Division no calificaba para eso.
De su experiencia con Ian Curtis datan sólo unos dos o tres encuentros. Las célebres fotos del metro que gustaron a la banda y que decidieron un trabajo en común. No obstante, el inglés de Anton era muy precario y la necesidad de comunicarse con Gretton y Curtis hacen que se instale en Londres y que decida dedicarse a la fotografía de manera profesional.
De él se dice que es el menos glamoroso de los fotógrafos de primera línea y que esa falta de frialdad y de distancia juega en relación directa con lo que logra transmitir de los personajes que fotografía. Gatillar la máquina para él es algo que tiene que ver con lo narrativo por eso no se restringió a las rock stars sino que fue también hacia las estrellas de cine.
Voy a nombrar a algunas de las personalidades que fotografió y la lista será, por desgracia, injusta: Willem Dafoe, Wilco, Johnny Deep, Elvis Costello, Bauhaus, Nick Cave, Tricky, Bjork, Bryan Ferry, Massive Attack, David Bowie, David Gahan, Dennis Hooper, Echo & The Bunnymen, Depeche Mode, Isabella Rosellinni, Johnny Rotten, Lou Reed, Madness, Miles Davis, Morrissey, PJ. Harvey, Quentin Tarantino, Steven Spielberg, The Killers, Travis.
Por ejemplo, para Depeche Mode diseño cubiertas de álbumes, hago los logos y espectáculos. No lo hago para U2, ¡porque no me dejan! – Anton Corbijn
La foto en la que retrata a David Bowie en taparrabos es poco menos que la versión Jesucristo del rock. Tom Waits en una habitación de madera en medio de una nada no puede ser otro que Tom Waits. Cada una de los retratos que le toma son una potenciación de su persona. Las fotos artesanales de la gira de los Killers. El peso de su nombre a la hora de definir una estética en Depeche Mode o U2. Su rol decisivo en la new wave y el post punk.
En la cruza de video y cine que tan bien lleva a cabo para condensar la visión disco y video destacaremos:Bring on the Dancing Horses, Echo & the Bunnymen; A Question of Time, Depeche Mode; Bedbugs and Ballyhoo, Echo & the Bunnymen; Personal Jesus, Depeche Mode; My Secret Place; Joni Mitchell con Peter Gabriel y Atmosphere, Joy Division.
Si bien descartó durante algunos años el proyecto de Control, la película sobre Joy Division basada en el libro de la viuda de Curtis, por fin aceptó y se lanzó a rodar. Algo que, de una u otra manera ya venía haciendo. Alega que, con su inexperiencia, no quería estropear el proyecto. Se decidió por una estética simple porque quiso que el eje estuviera puesto en la vida de Ian y su música.
Hay una colección del trabajo en DVD de Corbijn quien es considerado parte esencial de la construcción vital de la década del 90. Los que lo quieran en papel deberán proveerse de Famouz, Allegro, Star Track, 33 Still Lives, Werk, U2&I.
Su web es riquísima en percepciones personales arrojadas al azar. Nada dice de cómo logró interpretar al rock, de cómo consiguió que la música compartiera su sitial de ser objeto del deseo para pasar a la imagen. Muchos músicos le deben la construcción de su imagen pública. Supo conectar los deseos del público de rock con lo visual.
Anton propone las ideas, los conceptos y junto a Martin (Gore, compositor de Depeche Mode), yo lo valoro. A menudo, en los comienzos, nosotros no sabíamos a dónde quería llegar, pero tenía toda nuestra confianza. Él mantiene nuestra identidad visual después de los años. El único videoclip que realmente discutimos juntos fue el de “Suffer Well”, porque era muy importante para mí (“Suffer Well” es una de las pocas composiciones de Dave Gahan para Depeche Mode). Me divertí mucho interpretando a ese tío hiperglamuroso que acaba en la calle como un vagabundo. Dave Gahan.
Sigue sacando fotos y, por supuesto, sigue filmando. The American, con el mismísmo George Clooney ha tenido críticas dispares en los Estados Unidos.
www.corbijn.co.uk/
martes, 18 de diciembre de 2012
La vida de Jack White: Un talento marcado por las casualidades
Jack White tiene sólo 36 años y, en esas tres décadas y media hizo más por la música que muchos de los que vienen peleando hace rato. En ese tiempo creó varias bandas, diferentes sonidos y se alineó con gente que son iconos del rock. Sin ir más lejos, el gran Keith Richards dijo que este muchacho de trata del más gran guitarrista de su generación y muchos, la verdad, apoyamos ese comentario. En la Rolling Stones lo ubicaron en el puesto 70 de los mejores 100 guitarristas de todos los tiempos.
El artista no sólo hace música, sino que también produce, compone y si bien el instrumento en el que mejor se desenvuelve es la guitarra, también es un multiinstrumentista que toca el piano, la batería y otros instrumentos más que bien. Gracias al temprano éxito y el talento que tiene White le permitió colaborar con algunos de los más grandes artistas que existen en la actualidad. Tiene canciones con The Rolling Stones, Beck, Bob Dylan, Alicia Keys, Loretta Lyn y muchos otros.
White es un hombre raro y esa rareza viene desde pequeño. Para empezar nació en una familia, en Michigan, que tuvo nada menos que 10 hijos. Él es el más pequeño de todos ellos. A eso le agregamos que creció en una familia muy católica (su madre, por ejemplo, trabajaba en la oficina del Cardenal de la ciudad). Tanto que casi se mete a estudiar para ser sacerdote.
De chico fue fanático de la música clásica y comenzó a tocar la batería a los seis. De adolescente comenzó a atraerlo mucho el blues y el rock de los 60s que, claramente, está plasmado en prácticamente todas las producciones que hace. Con estos antecedentes no es raro que haya querido ser músico y, habiéndolo cumplido, que creara producciones con sonidos que utiliza.
The White Stripes
Después de, como prácticamente todos los artistas con mucho recorrido, haber formado parte de una que otra banda terminó, en 1997, formando The White Stripes, que lo llevó a la fama donde se encuentra hoy y donde tuvo que demostrar, junto a Meg White, quién más tarde se convertiría en su esposa (y más más tarde en su ex esposa), que un dúo puede hacer mucho más de lo que muchos imaginan.Con ella en la batería y el en sobre todo en la guitarra hicieron que la crítica, que en un principio aseguró que no durarían mucho porque, según ellos, un dúo no puede reinventarse y sacar sonidos interesantes que no aburrieran a su público después de unos pocos discos, estaba completamente equivocada.
Con The White Stripes, además de haber lanzado siete producciones de estudio, DVDs, discos en vivo, EPs y demás material, creó canciones que hoy se convirtieron en himnos de la música contemporánea. Entre ellas están "Blue Orchid", "Fell in Love with a Girl", "Seven Nation Army", "I Just Don't Know What to Do with Myself" y "Icky Thump" solo por nombrar unos pocos y que se tratan de los más famosos.
El sonido de The White Stripes dejó a todos con la boca por el piso. Nadie podía comprender cómo solo dos personas podían sacar tanta energía y hacer un rock tan simple y complejo al mismo tiempo. Eso sin contar que algunas de sus letras eran, más que simples letras de canciones, verdaderos poemas. La mayoría de eso que pudimos disfrutar en el lapso de catorce, si bien Meg ayudaba mucho y formaba parte de la creación, salía de la increíble cabeza de White.
El 11 de febrero del 2011 tuvimos la mala noticia. En la página oficial de The White Stripes se anunció que la banda no seguiría existiendo y que ambos integrantes tomarían rumbos diferentes por "muchas razones".
The Raconteurs
En el medio de toda esta vorágine de éxito que estaba teniendo Jack White decidió crear The Raconteurs. Todo surgió porque, con Brendan Benson, creó la canción "Steady As She Goes". Gracias a ese tema ambos decidieron reclutar a Jack Lawrence y Patrick Keeler y crear esta banda más completa, ya con cuatro integrantes que terminó lanzando Broken Boy Soldiers y Consolers of the Lonely, dos discos que demostraron que Jack White no era solo un hombre de The White Stripes sino que tenía muchísimo más para dar.Según la misma página de la agrupación el nacimiento del mismo es el siguiente:
"La semilla fue plantada en un ático en el medio de un caluroso verano cuando los amigos Jack White y Brendan Benson se juntaron a escribir una canción que verdaderamente los inspiró. La canción era "Steady As She Goes" y la inspiración los llevó a la creación de la banda completa con la adición de Lawrence y Keeler."
Una curiosidad de The Raconteurs es que en Australia llevan el nombre de The Saboteurs. Esto se debe a que, como muchos se imaginarán, existen problemas de derechos. Allí ya existe una agrupación con el mismo nombre y no les permitieron utilizarlo por más que trataron de comprarlo. El dinero que le ofrecieron, que no se sabe cuánto fue, no fue aceptado por los otros Raconteurs y, por ese motivo, la diferencia entre el nombre de la banda en Australia y el resto del mundo.
Lo último que lanzó la banda fue presentado en el año 2008 y, desde ese momento, no tuvimos la posibilidad de disfrutar más de The Raconteurs. En una entrevista que dio en el 2010 Benson dijo que el futuro de la banda es ambiguo porque todos estaban muy enfocados en otras cosas.
"Nos juntaremos otra vez, pasaremos el rato y quizás hagamos otro disco o quizás no."
Lo último que hicieron juntos fue en noviembre del 2011, cuando hicieron un show en The Tabernacle, en Atlanta. Desde ese momento no se sabe qué pasará con la agrupación que nació en un ático a partir de la composición de un tema como "Steady As She Goes".
The Dead Weather
En el 2009, también cuando estaba con el éxito de The White Stripes y dejando de lado un poco The Raconteurs, Jack White creó The Dead Weather en donde compartía escenario y micrófono con nada menos que la gran Alison Mosshart, integrante de The Kills, que tiene una potencia tan importante como su voz. Pero ellos no son los únicos famosos de la banda, porque que se trataba de algo así como un supergrupo. Los otros integrantes eran Jack Lawrence, que se encargaba del bajo y que quizás les suene conocido porque acaban de leer su nombre (sí, era parte de The Raconteurs) y el que queda es Dean Fertitia, guitarrista y tecladista de Queens Of The Stone Age.Estos cuatro grandes conforman una agrupación que es completamente diferente a las anteriores. Si bien The Raconteurs tiene un estilo de rock más clásico, The Dead Weather se presenta como una banda, sobre todo, alternativa con dejos de garage y blues. Hay para todos los gustos.
El single con el que debutaron fue "Hang You from the Heavens", pero el que los llevó realmente a hacerse conocidos y que comenzó a sonar en todas las radios y hasta fue remixado por uno que otro DJ fue "Blue Blood Blues".
La historia de cómo nació todo también tiene un trasfondo más que interesante. The Raconteurs estaba realizando una presentación en Tennessee y, en un momento, Jack White se quedó sin voz. Por ese motivo la banda le pidió a Mosshart, que se estaba presentando allí junto a The Kills, que subiera a reemplazarlo. Cantó "Steady As She Goes" (cuánto hizo esta canción por el rock) y "Salute Your Solution". Más tarde Jack le preguntó si quería grabar un tema con él y Lawrence e invitaron a Dean para grabar el tema y terminaron haciendo mucho más que un solo track.
El resultado de esta unión por casualidad son dos discos de estudio que no tienen desperdicio. El primero llegó en el 2009 y lleva el nombre de Horehound mientras que el segundo, lanzado en el 2010, es Sea of Cowards. En ellos hay canciones espectaculares como "The Difference Between Us", "Die By The Drop", "I Can't Hear You" o "Treat Me Like Your Mother".
Lo mejor de todo es que The Dead Weather no se separó oficialmente y todavía habrá más de estos cuatro grandes de la música.
Carrera solista
Hace años que se viene hablando de la posibilidad del lanzamiento de un disco solista de Jack White y, finalmente, después de tanto tiempo, el momento llegó. Jack lanzará oficialmente Blunderbuss el 24 de abril y, lo mejor de todo, su álbum ya se puede escuchar en streaming de manera oficial a través de iTunes. Como siempre, su sonido está relacionado al rock garage con esos dejos de blus que le permiten distinguirlo a kilómetros de distancia.Este disco fue grabado, producido y escrito enteramente por White durante el 2011 y el primer single, del cual ya les estuvimos hablando aquí en Cuchara Sónica, se trata de "Love Interruption", que salió el pasado 30 de enero.
Lo curioso es que, nuevamente, este disco nació gracias a una casualidad que, al parecer, guiaron la vida artística de White de una manera sorprendente. El artista estaba trabajando como el productor de uno de los miembros de Wu-Tang Clan, llamado RZA. El artista faltó a una de las sesiones que tenía programadas con White y ni siquiera avisó y él para no perder el tiempo comenzó a escribir. Lo que salió de ese comienzo que se dio por la desorganización de dos artistas fue Blunderbuss.
He postergado la posibilidad de hacer discos bajo mi propio nombre hace un buen tiempo pero siento que estas canciones sólo podrían ser presentadas bajo mi nombre. Estas canciones fueron escritas desde cero, no tienen nada que ver con nadie ni nada más que mi propia expresión, mis propios colores, mi propio canvas.
No queda más que disfrutar de un artista como pocos, que no para de hacer música y presentar discos que tienen canciones que quedarán en la historia del rock.
viernes, 14 de diciembre de 2012
El Sexódromo: Yo sobreviví a una fiesta sadomasoquista
¿Cómo salir ileso de una bacanal donde la gente se azota, se ata, se araña, se muerde, se grapa y se hace todo tipo de barrabasadas? Es una larga historia... POR Luis Landeira
Interior. Noche. Una nave industrial en el extrarradio madrileño. El espacio se llama Laboratorio de Fantasmas. Y hoy se celebra una fiesta privada de BDSM, es decir, Bondage, Dominación, Sadismo y Masoquismo. Como diría la chacha de Rigoberto Picaporte –solterón de mucho porte–, “que no me pase ná”.
Me abre la puerta Cecilia Estévez, alias Akhesa, una dominatrix de piel blanca, melena negra y escote de vértigo. Con total naturalidad, me dice que lleva un año sin usar zapatos: le encanta andar descalza por la calle y caminar sobre alfombras de clavos. Esta singular anfitriona me guía por un amplio pero claustrofóbico loft decorado en tonos lúgubres, donde se han reunido unos 40 individuos de “inclinaciones sexuales alternativas”. El ambiente está cargado de humo y morbo. Hace un calor infernal y huele a humanidad. Me sirvo un whisky: beber otra cosa aquí me parecería obsceno.
Sin prisa ni pausa, a mi alrededor se suceden espontáneas escenas de violencia erótica. Una mujer madura en silla de ruedas fustiga los traseros de dos jovencitas, mientras un hombre de mediana edad con falda de colegiala espera su turno: “Me gusta que la ama me ponga en su regazo y me azote”, me confiesa. En una esquina, una chica con botas de vinilo castiga el pecho de un clon de Marilyn Manson con una grapadora; le pregunto al masoca –que es artista y atiende por Marco Punk– por qué le gusta que le hagan pupa y contesta: “Yo no lo siento como dolor, sino como placer. Son las endorfinas”. Cerca, una señora pasea con correa a su marido, que está a cuatro patas y sólo lleva tanga, sujetador y medias de rejilla. Y en la zona de sofás, un sosias de Alfredo Landa embutido en cuero recibe arrodillado los bofetones de una dómina. Por un instante, me parece estar atrapado en el clásico de cine gore Shivers, de David Cronenberg, rodeado de zombies pervertidos.
Pero la sensación se diluye cuando veo la pequeña obra de arte que se está gestando en el centro del loft: una abuela con uniforme militar ata con parsimonia a un varón enmascarado y semidesnudo. José María Ponce, pionero del porno ibérico y organizador de la fiesta junto a su ama Akhesa, me cuenta que “el bondage es de las prácticas más peligrosas del BDSM, sobre todo por las suspensiones: se pueden producir caídas, desmayos, lesiones musculares... Así que, quien lo hace tiene que ser un maestro”.
“SIN PRISA NI PAUSA, A MI ALREDEDOR SE SUCEDEN ESCENAS DE VIOLENCIA ERÓTICA”
Al parecer, a estas “play parties” asisten todo tipo de personas: “Aquí hay gestores, constructores, abogados, psicólogos, criminólogas... Son amigos o gente del mundillo BDSM que se entera del evento por Internet”, dice Ponce. En el Laboratorio de Fantasmas no hay reglas ni tabúes, sólo ciertas normas sociales: “Por ejemplo, si te gusta alguien con collar, preguntas si tiene dueño para ver si te deja usarlo”. Vamos, lo normal...
Voy a por otro whisky. En la barra, Akhesa me habla de su peculiar relación con Ponce, su esclavo: “Le he hecho de todo. Lo he pisoteado, lo he paseado con correa por la calle Fuencarral, lo tuve un mes comiendo comida de perro... A José María no le gusta el dolor, pero sí la humillación”. Acto seguido, la princesa descalza se tumba en un sofá y un hombrecillo empieza a masturbarla mientras le aprieta el cuello y le retuerce los pechos.
Miro el reloj: las 5 de la madrugada. Aprovechando que todos están muy ocupados, me escapo a la francesa de este averno de carne apaleada.
Exterior. Noche. Sin mirar atrás, camino entre descampados a la busca de un taxi. Me viene a la cabeza una popular frase del torero cordobés Rafael Guerra Guerrita: “Hay gente pa tó”.
lunes, 26 de noviembre de 2012
Los Sex Pistols, Herman Hesse y el pluralismo
No hay peor facha, ni persona más cojonuda, que las que todos y cada uno llevamos dentro. Suena hippie, pero es así.
Herman Hesse (el hippie) dijo que a cada segundo somos uno diferente.
Johnny Rotten (a quien correspondería lo de 'es así') lo comprobó. Estiró la goma todo lo que pudo, se orinó en la Reina, hizo popó sobre la moral burguesa...
Y aún así, no consiguió más que ensanchar medio milímetro aquello que llamamos pluralismo: la base de las sociedades avanzadas (avanzadas 3 metros desde el Medievo; pero son nuestros 3 metros y les tenemos cariño).
Así que el post de hoy no va a ser divertido, pero es que no se puede estar siempre de chirigota. Tampoco se puede pasar por un tiempo como este sin que las libertades, todas, se jueguen en el tapete. Lo vemos y, tristemente, lo veremos.
Porque nuestros abuelos tuvieron sus dos Españas, nuestros padres el franquismo y esta crisis es, al final, la guerra de nuestra generación.
Como de hippie espero tener poco, me voy a concentrar en los Sex Pistols. En concreto, en el excelente 'No irish, no blacks, no dogs', la autobiografía de Johnny Rotten, John Lydon, editada por Acuarela.
El libro es cojonudo (aunque de Lydon no te puedes creer nada, porque miente más que canta), pero no os aburro: la clave está en su cabreo hacia la página 354.
"Hice todo aquello, transgredí todos los límites, me cagué en todo lo cagable, y sin embargo hoy la sociedad sigue igual", viene a lamentarse Rotten. Efectivamente, La Máquina absorbió su sulfúrico vómito hasta convertirlo en, oh sorpresa, ella misma. Terminaron vendiendo sus escupitajos como si fuera coca-cola.
Y, sin embargo, dentro de las molleras, en los no tan brumosos territorios mentales, en las conciencias, no pocas fronteras del pluralismo mental se movieron. Lo que es mucho.
O matamos por que se puedan defender opiniones contrarias a la nuestra, o sencillamente nos matamos entre nosotros.
O nos damos cuenta de que vamos en el mismo barco, aunque rememos en direcciones distintas, o volvemos a nadar, solitos, a mar abierto.
O sentimos miedo por el vecino y narcisismo por nuestra diferencia menor, o sencillamente nos concentramos en el 98% que compartimos con él.
Podemos elegir entre enriquecernos o todo lo contrario. Y eso vale para la población mundial, para un equipo de waterpolo, para una familia o para un periódico.
Al final, todo se resume en admitir que no hay peor ni mejor persona que la que todos, y sobre todo cada uno, llevamos dentro. Hippie pero cierto.
Sex Pistols - God Save The Queen http://www.youtube.com/watch?
feature=player_embedded&v=yqrAPOZxgzU
jueves, 22 de noviembre de 2012
El logo más carismático del Rock
“El rock’n’roll es de los Stones. El rock que huele a sexo y drogas. El rock sucio. Que contagia, que te hace sentir que estás haciendo algo que va a molestar a las autoridades. Es esa bandera que levantas cuando exclamas It’s only rock and roll but I like it. Eso es el logo de los Stones”. Chacho Puebla, Director Creativo Ejecutivo de la agencia LOLA
“La lengua de los Rolling será siempre la síntesis suprema del rock. Un emblema que han hecho suyo millones de personas en el planeta, quizá porque representa la rebeldía, la irreverencia, la fuerza y la eterna juventud” Marta Rico y Miguel García Vizcaino, socios fundadores y Directores Creativos de la agencia Sra.Rushmore
“Es el mejor logo del rock’n’roll de todos los tiempos. Es irreverente, es sexy, es sucio… como la misma esencia del rock”. Enrique Bunbury, músico
“Representa el rock y su desparpajo e insolencia. Y es el que está presente en más camisetas, pósters y pieles tatuadas. Esta ía bien (si fuera posible) hacer un recuento de cuanta gente lo lleva tatuado. Nos sorprenderíamos”. Alejo Stivel, músico y productor
1970. Los Rolling Stones rastrean el Royal College of Art a la caza de un creativo para el cartel de su gira. John Pasche, apasionado del pop art, es el elegido. Surgen cuatro años de colaboraciones y en 1971 nace el mítico logo. En 2008, el museo Victoria & Albert paga 50.000 libras por el original. Pasche también trabajó con Hendrix y The Who
sábado, 10 de noviembre de 2012
Sub Pop los verdaderos padres del grunge
Sub Pop es un sello discográfico independiente de Seattle, Washington, famoso por ser el primero en contratar a Nirvana, Soundgarden, y varias bandas de la emergente escena local grunge. El sello ha sido considerado como uno de los que dio los primeros pasos para la popularización del grunge. Actualmente el 49% del sello es manejado por Time Warner, uno de los más grandes conglomerados de medios en el mundo.
Sub Pop fue fundada en 1979 en Olympia, Washington por Bruce Pavitt como Subterranean Pop, una fanzine de ámbito local centrada en los grupos y música rock de corte alternativo. Subterranean Pop sería renombrada a la definitiva Sub Pop en el segundo número de la revista.
Sub Pop alternó ediciones de su revista con casetes donde se incluían recopilaciones de bandas de rock independiente. Se publicaron nueve ediciones, seis revistas y tres casetes. La revista dejó de publicarse y se centró todo en las ediciones de casetes con sus portadas diseñadas por dibujantes profesionales, pero esta idea no fructificó debido a los altos costes económicos y laboriosos. Se continúo con la publicación de Sub Pop en una columna de The Rocket, periódico de Seattle.
En 1986, Pavitt se trasladó a Seattle, Washington, donde lanzó su primer EP con Sub Pop, el recopilatorio Sub Pop 100 (donde ya aparece Sonic Youth). En 1987 editan el primer trabajo con una banda, Green River y su EP Dry as a Bone. Ésta banda tuvo los primeros contactos en la escena alternativa, y lo que se definiría más tarde como grunge, llegando a participar en recopilatorios (como el Deep Six de 1986) con grupos considerados grunge como The Melvins o Soundgarden. En ese mismo año, Kim Thayil de Soundgarden presentó a Pavitt a Jonathan Poneman, quiénes crearían el sello Sub Pop Records, tal como lo conocemos hoy día.
Mucho ha cambiado las cosas en Sub Pop desde aquellos explosivos finales de década de los 80 y principios de los 90. Desde el sello se califica como la segunda oleada de Los Años Difíciles. En Sub Pop se vieron obligados a dejar sus oficinas y almacenes que habían estado usando desde 1988, tratan de llegar de nuevo al público a través de anuncios en televisión, bandas sonoras originales de películas y, ocasionalmente, en emisoras de radio. A menudo, las bandas y los empleados entran y salen de Sub Pop en el mismo día.
Actualmente, el sello cuenta con grupos interesantes, pero lejos del nivel de comienzos de los 90. Bandas como The Postal Service, Band of Horses, Ugly Casanova, The Shins, Hot Hot Heat o Iron & Wine son ejemplos del Sub Pop del presente. En 2008, Fleet Foxes se convirtió en la banda revelación con uno de los mejores albumes del año
sábado, 3 de noviembre de 2012
John Frusciante,de Frank Zappa a Red Hot Chili Peppers
Con apenas 15 años, Frusciante tuvo la oportunidad de asistir a un concierto de los Red Hot Chili Peppers (RHCP), y desde entonces se sintió conectado con la agrupación, de tal manera que aprendió las guitarras y bajos de los tres primeros discos de la banda y no faltaba a ninguna de sus presentaciones.
John, era amigo de D.H. Peligro, antiguo baterista de los Dead Kennedys, con quien solía ensayar e improvisar algunos temas. En una ocasón, Peligro decidió invitar a un amigo suyo que era bajista, para ensayar un poco, cuando éste llegó, Frusciante quedó encantado, pues se trataba de Michael Balzary, también conocido como 'Flea', el bajista de RHCP. Fue entonces cuando Flea y Frusciante se conocieron.
Durante un tiempo, Frusciante aspiró a formar parte de la agrupación de Frank Zappa, sin embargo, decidió abandonar la idea puesto que Zappa mantenía una estricta norma en contra del consumo de drogas. Frusciante en una entrevista dijo: "Me di cuenta que quería ser una estrella del rock, tomar drogas y estar con chicas, pero no sería capaz de hacer eso en la banda de Zappa". Posteriormente a esto, Frusciante empezó a ver otras opciones para hacer música.
En 1988, luego de la muerte del guitarrista Hillel Slovak, los RHCP atravesaron una difícil etapa pues el baterista de ese entonces, Jack Irons, decidió dejar la agrupación. El vocalista, Anthony Kiedis, junto a Flea, decidieron continuar con la banda, y colocaron a D.H. Peligro en la batería, dando solución así a la ausencia de baterista, pero no podían encontrar un guitarrista que pueda satisfacerles del todo. Finalmente, Flea recordó al muchacho que durante un ensayo lo dejó impresionado con el manejo de sus riffs, John Frusciante.
miércoles, 31 de octubre de 2012
El origen del nombre The Rolling Stones
Son muchas las denominaciones con respecto al nombre The Rolling Stones. Como traducciones a nuestro idioma podemos citar "Cantos Rodados" o "Piedras Rodantes".
De todas formas, esas son solo malformaciones de traducción ya que el término "Rolling Stone" esta dentro del lunfardo inglés y significa "Vagabundo".
Brian Jones fue el que bautizó a la agrupación después de escuchar la canción "Rollin' Stone" del músico norteamericano de blues Muddy Waters.
lunes, 29 de octubre de 2012
El accidente que cambió la vida a Jim Morrison
La historia cuenta que en un viaje por el desierto realizado en 1949, Jim Morrison y su familia se encontraron con un aparatoso accidente automovilístico donde unos indios americanos estuvieron involucrados; la escena fue tan impactante para Morrison que varios años después afirmaba haber sido poseído por los espíritus de los indios que fallecieron aquel día.
A lo largo de su vida, fue tanto el impacto que tuvieron en él las drogas que se convirtió en un experto en el tema, interesándose por el chamanismo dada su estrecha relación con el peyote. Incluso escribió un tratado sobre drogas.
También se dice que se caracterizaba por sus pequeños bailes al estilo indio-chamánico. La leyenda dice que, si ves a un indio morir, su espíritu se encarna en ti.
miércoles, 17 de octubre de 2012
La guitarra de los 2 millones de dólares
En una lista de las guitarras más caras del planeta, la Fender Stratocaster de Jimi Hendrix ocupó uno de los primeros espacios, llegando a la formidable cifra de 2 millones de dólares.
El valor de ésta Fender Stratocaster en particular, yace en ser una de las dos guitarras que Jimi Hendrix quemó durante una presentación, en éste caso, tocando el tema "Wild Thing" en un show llevado a cabo en el London Astoria. Luego de incendiar con gasolina la guitarra, Hendrix fue trasladado a emergencias con quemaduras leves en sus manos; la guitarra, fue guardada por el bajista Noel Redding y enseguida escondida por el agente de prensa del cantante, Tony Garland, quien la guardó en el garaje de sus padres. Y con respecto a la otra guitarra que Jimi quemó, pues la pobre no sobrevivió a la travesura.
martes, 16 de octubre de 2012
Ian Curtis según su viuda
El cantante de Joy Division quebró con su suicidio en 1980 la breve pero influyente trayectoria de la banda británica. Una antología del grupo y un libro escrito por su mujer renuevan su aureola. Ella, Deborah Curtis, nos desentraña al personaje.
Sería difícil encontrar un lugar más oscuro en la música que Joy Division. Su nombre, sus letras y su cantante fueron una nube negra tan grande como cualquiera del cielo". Bono, el vocalista e ideólogo de U2, definía así la banda de Manchester (1976-1980) al reconocerla como influencia clave. Parecido efecto tuvo en The Cure y otros contemporáneos, en cualquier hornada posterior de músicos desolados y, cómo no, en los actuales revivalistas (Interpol, Editors
) del post-punk de finales de los setenta.
El influjo de sus dos discos, Unknown pleasures y Closer, "áspera y turbadora mezcla de elementos viscerales y etéreos" (según The New York Times), sólo compite con la dimensión de icono y mito de su letrista y cantante suicida, Ian Curtis. La leyenda vuelve a agitarse en estos días gracias a un disco recopilatorio, The best of Joy Division (Warner), y la publicación en castellano de Touching from a distance: la vida de Ian Curtis y Joy Division (Metropolitan Ediciones), texto inspirador del filme de Anton Corbijn Control (2007), que ya pudo verse en el pasado festival de cine de San Sebastián.
Y nadie mejor que la autora del libro, Deborah Curtis (Liverpool, 1956), viuda de Ian, para desentrañar el misterio de su marido, el hombre que, con su grupo acariciando la fama, se quitó la vida a los 23 años. "Publiqué Touching from a distance en 1995 y me ayudó a cerrar heridas, pero sólo recientemente he empezado a comprender. Y en eso la edad y la experiencia han sido fundamentales", confiesa Deborah desde su domicilio británico. Pese a su timidez, disecciona las paradojas de Ian Curtis: el músico, por ejemplo, siempre mostró curiosidad por vidas poco convencionales, mientras que en la suya contraía matrimonio aún adolescente y cultivaba la fe en el Partido Conservador. "Quién sabe si sus ideas habrían luego cambiado, aunque sinceramente pensaba que, tras la terrible recesión vivida durante los años de gobierno laborista, los políticos conservadores contribuirían a un mejor futuro. Y en lo personal Ian lo quería todo, como la mayoría de los hombres: le atraía lo extraordinario y a la vez buscaba la seguridad de un hogar feliz".
La relación de la pareja no resultó fácil. Ian aparece en el libro como celoso y posesivo, además de inmerso en un romance con una joven belga: "Ahora pienso que los celos provenían de su inseguridad y su carácter vulnerable. Antes de que todo se fuera al garete, yo sentía que éramos un equipo invencible. Luego su enfermedad y nuestra incapacidad para lidiar con ella se interpusieron entre nosotros".
Al margen del debate sentimental de Ian (le había pedido a Deborah desistir de su demanda de divorcio la misma noche del suicidio), fueron la epilepsia y la depresión las que impulsaron el desenlace. "Creo que la depresión no se le trató como podía haberse hecho ahora. Y en la epilepsia se dio una coincidencia macabra: antes de padecer síntomas y por su trabajo en los Servicios Sociales, Ian ya era un experto en la enfermedad. Debió de sentirse aterrado al descubrir después que aquello también le pasaba a él". No fue la única premonición: su convulsa forma de bailar en el escenario, similar a los ataques epilépticos, se remontaba a años atrás. "Siempre quiso un estilo diferenciado, pero también creo que desprendía violencia, reflejo de cómo se sentía".
En directo con Joy Division, Ian padeció varios ataques (el público a menudo creía que formaban parte del show), y el ritmo de actuaciones, consentido por él, no favorecía su salud. Justo en vísperas de la primera gira estadounidense, decidió ahorcarse con la cuerda de la ropa. Nada extraño, teniendo en cuenta la sobredosis que meses antes había sufrido con un medicamento (de chaval había protagonizado otra, fruto de sus experimentos con las drogas) y lo que parecía desprenderse de las canciones de Closer, el álbum póstumo. Eso sin contar su etapa adolescente, en la que idealizaba morir joven. "Me cuesta mucho creer que al final mantuviera esas ideas románticas: estaba sufriendo de verdad", rebate Deborah.
Ian parecía obsesionado con el dolor durante la composición de Closer. Entre sus lecturas figuraba la morbosa Crash, de J. G. Ballard. Y los otros miembros de Joy Division admiten no haber captado las señales de alarma. Deborah al menos goza de coartada: nunca pudo escuchar las cintas. De hecho, después del primer álbum fue apartada de las actividades del grupo. "Cierto ayudante me llegó a soltar: '¡cómo vamos a tener a la mujer embarazada de seis meses de una estrella del rock delante del escenario!'. Y ahora, cuando veo a músicos presumiendo de hijos me entristece que Ian no esté aquí para hacerlo".
La única hija de la pareja, Natalie, es fotógrafa. "Empezó a disparar con sólo cuatro años. En uno de sus primeros recuerdos se ve sentada en el suelo de casa mirando unas instantáneas que Kevin Cummins le había hecho a Joy Division". Cummins y el holandés Anton Corbijn son los responsables de las imágenes en blanco y negro que fijaron el estatus del grupo, y especialmente de Ian Curtis, como iconos. Y Corbijn se ha pasado al cine para dirigir Control, coproducida por la propia Deborah: "Ian estaría contento si la viera".
El cantante vivió fanáticamente todo lo visual (en otro guiño tétrico, se había volcado con la portada funeraria de Closer). Sus relaciones con sus compañeros, Bernard Sumner, Peter Hook y Stephen Morris, posteriores triunfadores como New Order, fueron buenas: "Como una familia. Ian además les tenía musicalmente un tremendo respeto".
domingo, 14 de octubre de 2012
La adicción de John Frusciante
Frusciante desarrolló una fuerte adicción a las drogas durante sus cuatro años como miembro de los Red Hot Chili Peppers. Aparte de sus altas dosis de marihuana, el guitarrista se volvió adicto a la heroína.
Regresó a su casa en California y cayó en una profunda depresión, al sentir que no podría nunca más escribir o tocar música, y que su vida estaba acabada. Durante un largo período, se centró en la pintura y en la producción de cuatro canciones grabadas durante las sesiones de Blood Sugar Sex Magik. Para poder afrontar su depresión, comenzó a consumir aún más heroína, y su vida se vio amenazada por su adicción. Según Frusciante, su decisión de tomar heroína para curar su depresión fue clara: «Estaba muy triste, y estaba muy contento cuando tomaba drogas; por lo tanto, tenía que tomar drogas todo el tiempo. Nunca me sentí culpable, siempre estuve muy orgulloso de ser un adicto». El propio guitarrista explicó que su inspiración musical provenía de sus charlas con espíritus en forma de voces, ondas o cuerpos astrales. En sus propias declaraciones dijo: «Oh, es de donde viene mi música, de cuando yo formaba parte del espacio exterior. Mi música es una representación de seres de otras dimensiones que aparecen en mi cuerpo, me hablan y me dan ideas».
Frusciante publicó su primer disco en solitario, Niandra Lades and Usually Just a T-Shirt, el 8 de marzo de 1994. La mayoría de las canciones del álbum fueron grabadas cuando estaba ligado a la heroína en su apartamento de Hollywood. El disco fue grabado parcialmente durante las sesiones de Blood Sugar Sex Magik, y fue publicado a través de American Recordings.
Un artículo publicado en el periódico New Times de Los Ángeles describió a Frusciante como un despojo humano y un esqueleto cubierto de piel, quien, al límite de su adicción, estaba cerca de morir por una infección sanguínea. Sus brazos estaban marcados por inyectarse mal cocaína y heroína, dejando abscesos permanentes. Permaneció los tres años siguientes encerrado en su casa de Hollywood, cuyas paredes estaban cubiertas de grafitis. Durante esta época, Johnny Depp y Gibby Haynes, amigos suyos, fueron a su casa y grabaron el documental Stuff, resaltando su escuálido estado. Además, su casa fue destruida por un incendio que quemó toda su colección de guitarras e hirió a Frusciante después de escapar. Su ex compañero Anthony Kiedis fue quien le prestó el dinero suficiente para que Frusciante se pudiese comprar otra guitarra.
En 1997, el segundo álbum de Frusciante, Smile from the Streets You Hold, salió a la luz. En esta grabación se muestra el delicado estado de salud del guitarrista, quien tose durante parte de la grabación. El disco sirvió para recaudar dinero para costearse su adicción, aunque fue retirado del mercado en 1999 a petición suya. El guitarrista declaró en el año 2005 que tenía intención de volver a publicar el álbum en un futuro.
jueves, 11 de octubre de 2012
La ultima entrevista a John Lennon
Esta es parte de la entrevista que concedió John Lennon a la cadena radial RKO en la mañana del mismo día de su muerte. Fue transmitida en la mañana del día siguiente cuando el mundo ya sabía de la tragedia.
- ¿Le preocupa a Ud. la actual situación del mundo?
J.L. O vamos a morir o vamos a vivir. Si vamos a morir nos tendremos que hacer la idea y si vamos a vivir, tendremos que enfrentarnos con el hecho de estar vivos. Así que preocuparse por si se va a derrumbar la bolsa o si el Apocalipisis va a caer sobre nosotros bajo la forma de una gran bestia, no nos va a hacer mucho bien en la vida cotidiana.
- ¿Entonces que propone Ud.?
J.L. Mire, yo hablo a la gente que ha pasado por lo mismo que hemos pasado nosotros, los grupos de los sesenta que hemos sobrevivido... que hemos sobrevivido a la guerra, a las drogas, a la política, a la violencia en las calles. A ellos yo hablo; a las mujeres, pues mi canción a Yoko (Woman) es para todas las mujeres. Lo que nos mostraron los sesenta fueron las posibilidades que había y la responsabilidad que teníamos todos. Aquello no era la respuesta. Posiblemente en los ochenta todos diremos: bueno, vamos a volver a proyectar el lado positivo de la vida.
- ¿Cómo?
J.L. Lo único que pedimos es que se le dé una oportunidad a la paz. Esto es lo que me salió espontáneamente cuando un periodista me volvió a preguntar, como lo habían hecho en millones de ocasiones: ¿Qué es lo que Ud. está haciendo? Bueno, pues yo lo que le repito es que le demos una posibilidad a la paz. Y no es que yo tenga una respuesta o proponga una nueva organización para la sociedad, porque eso no es cierto, no creo que nadie la tenga. Y, si hay alguien, que me muestre el plan, como se dice en la canción "Revolution".
- Lo noto un poco nervioso, ¿por qué asume una posición tan defensiva?
J.L. Uno no puede ser tal como es cuando está ante el público, precisamente porque está frente a él. Uno tiene que mostrarse un tanto defensivo, o como se le quiera llamar a esta actitud.
- ¿Cómo es que en los últimos años se ha convertido Ud. en una especie de "amo de casa"?
J.L. Ahora soy mucho más feminista de lo que era cuando cantaba "Woman is the nigger of the world" (La mujer es lo negro de este mundo). Antes era feminista de un modo intelectual, pero ahora creo que estoy actuando del modo en que antes sólo pensaba. O sea, que estoy viviendo tal como predicaba.
- ¿No será todo un esto un simple truco publicitario?
J.L. No quiero volver a vender mi alma, como antes, para tener un disco que sea un éxito. He descubierto que puedo vivir sin eso y que esto me hace más feliz. Así que no voy a tratar de crear una persona que no sea yo.
- ¿Por qué no grabó discos en los últimos cinco años?
J.L. Tras quince, casi veinte años de estar bajo contrato y tener que producir dos álbumes cada año y un simple cada tres meses, sin importar cómo era tu vida familiar, o como te iba en la vida; pues todo eso no contaba... uno tenía que producir esas canciones, fuera como fuera. Y eso así no podía seguir...
- Hablemos de su nuevo disco.
J.L. Espero que les guste a los jóvenes, pero con quien realmente estoy hablando es con gente que creció conmigo... a esos les estoy diciendo que yo ahora estoy aquí. ¿Cómo estas tú? ¿Cómo van tus relaciones? ¿Lograste superar todo aquello? ¿Verdad que los sesenta fueron una mierda? Así que aquí estamos, vamos a intentar superar también los ochenta.
- ¿Cómo es que Ud. y Yoko han sido siempre tan cortantes?
J.L. Siendo artistas, cuando nos dirigimos a un sitio, no parábamos hasta llegar allí. Y a donde queríamos llegar era justamente aquí, a primera línea. Eso es lo que siempre le hemos dicho a todo el mundo y ahora que estamos aquí, queremos seguir hasta el final.
- ¿Es cierto que su filosofía de todos estos años se podría resumir con la palabra "amor"?
J.L. Nuestra lucha ha sido una lucha por el amor y para ser amados y por expresar esto. Hay algo en el amor que es realmente fantástico y aunque no soy siempre una persona que ama, quiero serlo tanto como sea posible.
- ¿Es cierto que ha basado su vida en una actitud mental positiva?
J.L. Todos nosotros hemos sobrevivido a Vietnam y al Watergate y a las tremendas convulsiones de este mundo que ha cambiado. Nosotros éramos los "progres" de los sesenta, pero el mundo ya no es como el sesenta. Todo ha cambiado y nos estamos dirigiendo hacia un mundo desconocido. Pero como estamos vivos hay que pensar que... mientras haya vida hay esperanza.
- ¿Considera que el album "Double Fantasy" es un nuevo inicio para Yoko y Ud.?
J.L. Sí, creemos que es un nuevo inicio, se trata de nuestro primer LP. Ya sé que hemos trabajado antes juntos... pero creemos, yo en especial, que éste es nuestro primer trabajo discográfico. Que nunca antes habíamos hecho una cosa así. En efecto, es el inicio.
- ¿Qué dijo la gente cuando usted se relacionó con Yoko y con el tipo de arte que ella creaba?
J.L. La gente decía: "¿qué es lo que están haciendo?". "Esa bruja japonesa lo ha hechizado y lo está volviendo loco". Pero lo único que hizo fue sacar de mi interior esa fantasía, ese vigor de mi alma que hasta entonces yo había tenido inhibido.
- ¿Cómo se inició su colaboración con Yoko?
J.L. Antes de conocerla estaba metida contra la guerra, protestaba, gritaba en un saco negro en Trafalgar Square. Y cuando nos conocimos hablamos de lo que queríamos hacer juntos. Y lo que queríamos era seguir con mi manera de ser y mi amor-amor-amor y con su manera de ser y su paz-paz-paz.
- ¿Necesitaba usted a Yoko?
J.L. La necesitaba mucho, muchísimo. Quería estar con ella y realmente no podía sobrevivir sin ella. No podía seguir funcionando como ser humano. Cuando nos separamos me hice pedazos.
- ¿Cómo es usted como padre?
J.L. No trato de ser una figura todopoderosa... por el contrario siempre estoy sonriendo y trato de ser un padre maravilloso. No trato de hacer ver que lo sé todo, pues nadie sabe nada sobre los niños. Uno lee los libros sobre el tema y ve que no hay expertos en esto. Todo el mundo tiene una opinión distinta y uno aprende por la experiencia. Ya he cometido muchos errores... ¿cómo uno puede evitarlos?
- ¿Esto lo deprime?
J.L. Sí me deprime, mi hijo acaba de captarlo y también él se deprime. Así que ya no se pueden sentir depresiones "artísticas". Así que ahora, si ahora veo que me estoy metiendo en una depresión, ni siquiera puedo disfrutar de ella porque hay veces que uno disfruta cuando está deprimido.
- Entonces, ¿no está deprimido ahora?
J.L. No. Me siento como un chiquillo al pensar que me quedan tantos años por delante con Yoko y nuestro hijo (Lennon hace una pausa). O al menos, eso es lo que espero.
- ¿Piensa en la muerte?
J.L. Espero morir antes que Yoko porque si ella muriese yo no sabría como sobrevivir. No podría seguir adelante.
(Horas después John Lennon fue asesinado)
Whitney Houston...De cisne negro a juguete roto
La historia de la música negra está plagada de biografías calamitosas, de vidas truncadas y paseos por el lado salvaje. No parecía, en todo caso, que ese fuera a ser el destino de Whitney Houston, nacida el 9 de agosto de 1963 en Newark (New Jersey) en una familia de gran raigambre musical. Hija de Cissy Houston, prima de Dionne Warwick y ahijada de Aretha Franklin, tenía el pedigrí perfecto para poder ofrecer un espumoso cóctel de gospel, pop y soul y servirlo a través de una voz bendecida por los dioses. Nada hacía pensar que quien estaba destinada a rivalizar con Madonna por el trono de reina del pop (llegó a tener su propia muñeca Barbie) iba a seguir finalmente los pasos errabundos de alguien como Billie Holiday. Su adicción a las drogas y su larga serie de equivocaciones (en su vida y en su carrera) hicieron que pasara de ser un bellísimo cisne negro a convertirse en un juguete roto.
Desde niña mostró su pasión por la música cantando gospel en el coro de la iglesia, como tantas otras cantantes de color. No tardaría en poner su voz en discos de Michael Zager Band, Chaka Khan y Jermaine Jackson. Pero lo que quizás pocos saben es que en sus inicios cantó una emocionante versión de “Memories” de Robert Wyatt en “One Down” (1982), un disco del proyecto de avant-funk Material, liderado por Bill Laswell. Fue el preludio a una trayectoria que se inició con un primer álbum, “Whitney Houston” (1985), al que seguiría dos años después “Whitney”, que incluyó su primer gran hit internacional, “I Wanna Dance With Somebody (Who Loves Me)”, un burbujeante tema en la onda de Exposé, Cover Girls y otras artistas del por entonces exitoso latin freestyle.
Y así es como llegó su época dorada: el lanzamiento de su tercer disco, “I'm Your Baby Tonight” (1990), su actuación en la Super Bowl cantando el himno norteamericano (1991), su flamante boda con el rey del new jack swing Bobby Brown (1992) y el gran pelotazo internacional con su doble faceta de cantante y actriz en el filme “El guardaespaldas” (1992) junto a Kevin Costner. La cinta incluía su megahit planetario “I Will Always Love You”, una versión de Dolly Parton por la que la Houston será considerada siempre culpable de las negro-affectations que muestran las participantes de todos los concursos de talentos del mundo. En esa época competía con Mariah Carey y Céline Dion por el título de reina de los gorgoritos mientras saboreaba las mieles del triunfo masivo.
Pero tras su participación en el filme “La mujer del predicador” (1996) junto a Denzel Washington y la edición de “My Love Is Your Love” (1998), su disco más próximo a la estética del hip hop y el R&B contemporáneo, comenzó su travesía del desierto, sus flirteos con las drogas, sus continuas peleas con Bobby Brown y, lo que es peor, la pérdida progresiva de su maravillosa voz, que le supondría cancelaciones de giras, abucheos en conciertos y el descalabro definitivo de su carrera, que, a pesar de todo, continuó con discos irregulares como “Just Whitney” (2002), el navideño “One Wish: The Holiday Album” (2003) y su último trabajo, “I Look To You” (2009), que, milagrosamente, logró llegar al nº 1 de las listas norteamericanas.
El 11 de febrero fue encontrado su cuerpo en una bañera del hotel Beverly Hilton de Los Ángeles, donde la diva caída se preparaba para asistir a una fiesta previa a la ceremonia de los Grammy, que ha estado marcada por su recuerdo. A Bobby Brown le sorprendió la noticia mientras cantaba en Mississippi y solo acertó a lanzar un beso al cielo mientras le decía “I love you, Whitney”. Así se apagaba una de las voces más radiantes del universo negro y la que mejor representaba esa curiosa combinación de artificio y emoción
La música y las drogas
Hay una relación frecuente, y se ponen ejemplos como el que hubiera sido de Kurt Cobain sin la heroina, un caso en el que muy probablemente el abuso de drogas lo llevó a la depresión que a su vez provocó que se quitara la vida. O de otros casos mediáticos como Britney Spears actualmente, que quizás ha estado abusando de substancias en los últimos años y parece estar al borde de un quiebre de psicosis con su imparable comportamiento.
Otro reciente es el del hombre de la foto, Pete Doherty, quien logró gran éxito con The Libertines pero su consumo eventualmente lo llevó a tener conflictos irreconciliables con Carl Barat y bueno, con la vida en general. Hay varios ejemplos en la historia del rock de bandas que sobrevivieron el uso, como el de Aerosmith, gran banda pero me atrevería a decir que después de su etapa de más uso de heroina perdieron algo y nunca llegaron al mismo punto de genialidad.
También me pone a pensar en los trastornos mentales en los que quedaron gente como Syd Barrett o Brian Wilson, después de haber creado genialidades, cayeron en el abuso al punto de desatarse enfermedades que de por vida no les permitieron ser los mismos. Ambos sufriendo de variantes de esquizofrenia pero a la vez recibiendo crédito por su importante labor en la creación artística del curso del rock y logrando grandes cultos detrás.
Varias de las bandas de rock norteamericanas más exitosas de los ’90s tuvieron integrantes adictos a la heroina. Nirvana, Hole, Smashing Pumpkins, Alice in Chains, y los Stone Temple Pilots todas tienen ejemplos y eso no fue impedimento para un éxito rotundo en la corriente principal en su momento, aunque a Layne Staley lo llevara a la muerte. En el metal, es sabido que gente como Phil Anselmo de Pantera casi muere de una sobredosis.
Y tampoco se puede olvidar el caso de John Frusciante, guitarrista de los Red Hot Chilli Peppers, cuya adicción lo llevó a encerrarse y tirarse a la mierda (algunos momentos tristemente grabados en video y documentados), y tuvo que ser expulsado de la banda durante un tiempo. Es argumentable, pero desde que regresó, ha perdido su nivel.
Históricamente han formado parte de la música, se dice que los Beatles no hubieran dejado de hacer canciones de pop de tres minutos si no hubieran entrado en contacto con los psicotrópicos. Y por supuesto que su uso se extiende a muchos géneros musicales, por ejemplo en el jazz, genios como John Coltrane que abusó del alcohol, la heroina y el LSD antes de morir de cáncer.
El artículo menciona algunos compositores que usaron drogas y que al dejarlas no perdieron su nivel de creatividad, así como Wayne Coyne (de los Flaming Lips), Tom Waits y Nick Cave. Es bueno pensar que no todos las necesitan para llegar a su mayor nivel de expresión en cualquier disciplina artística, no sólo en la música. La experimentación que fácilmente puede convertirse en dependencia, además de jamás ignorar el efecto degenerativo y claro deterioro al que llegan los de mayor uso. ¿Tu qué opinas?
miércoles, 10 de octubre de 2012
Los excesos de Freddie Mercury: Noche de Sábado en Sodoma
La fiesta por antonomasia de los excesos la celebró Queen para el lanzamiento de su disco Jazz el 31 de octubre de 1978, en el Hotel Fairmont de Nueva Orleáns, tras el tercer concierto de su gira estadounidense de aquel año. 400 invitados, entre los que se encontraban 80 periodistas traídos de todas partes del mundo, fueron conducidos a la orgía de sus vidas, que no reparó en ningún tipo de gastos y que se dio en llamar Noche de Sábado en Sodoma. Un grupo de enanos recibía a los asistentes con bandejas de cocaína en sus cabezas importada directamente de Bolivia. Camareros y camareras desnudos servían todo tipo de alcohol, langostas, ostras, el mejor caviar…
Entre las distracciones, modelos que peleaban en baños de hígado crudo, enormes mujeres de color que fumaban por los orificios más impensables, artistas desnudos de ambos sexos colgados de grandes jaulas, guerreros zulúes, contorsionistas, bailarines transexuales, brujos, come-fuegos, encantadores de serpientes, una mujer que se ofrecía para decapitarse a sí misma con una motosierra a cambio de una suma elevada, un hombre que desnucaba gallinas vivas a mordiscos… Y en los servicios, profesionales de ambos sexos prestando ‘servicios orales’ a todo aquel que se lo pidiera. Como dijo Freddie Mercury -y la fiesta se encargó de certificar-, “no voy a ser una estrella, voy a ser una leyenda”.
El club de los 27
Jimi Hendrix, Kurt Cobain y Amy Winehouse son parte de un grupo de talentosos músicos que murieron a los 27 años. Esta coincidencia entre varios famosos ha dado pie a la llamada “maldición de los 27 años”.
Muchos han llorado la partida de talentosos músicos con grandes pero cortas trayectorias. Con carreras brillantes por delante, por lo menos 5 famosos artistas han fallecido a la edad de 27 años.
Por esta razón se habla de la “maldición de los 27 años” que no permite que importantes figuras de la música continúen su vida. ¿Será coincidencia o existirá tal maldición?
Amy Winehouse. Es el más reciente de los casos de víctimas de la “maldicion de los 27 años”. Fue encontrada muerta el 23 de julio de 2011 en su departamento en Londres. Su talento innegable se apagó por una vida de excesos y adicciones.
Jimi Hendrix. Considerado por muchos como el mejor guitarrista eléctrico de la historia, Jimi Hendrix influenció a varios músicos modernos con su estilo innovador. Y logró este reconocimiento en su corta carrera.
Hendrix falleció a los 27 años debido a una intoxicación e inhalación de vómito. Hace un par de años, un técnico que acompañaba al músico en sus giras, escribió un libro sobre la vida backstage. En la publicación dijo saber que Jimi Hendrix había sido asesinado por su manager para cobrar el seguro de vida.
Brian Jones. Fundador de los Rolling Stones, guitarrista y principal instrumentalista fue despedido de la banda unas semanas antes de su muerte. A pesar de no aparecer como compositor en los títulos más importantes, sí fue muy importante para el nacimiento y crecimiento de los Rolling Stones.
Brian Jones falleció también a los 27 años ahogado en su piscina. Se declaró que la causa de su muerte se debió a un ataque de asma mientras nadaba. Sin embargo no fue del todo aclarado y quedó como un misterio.
Janis Joplin. Este símbolo femenino de los cambios de los 60 y del movimiento hippie falleció de sobredosis a los 27 años. Fue una importante figura del rock and roll y del blues. Estuvo en tres importantes bandas de la época.
Janis Joplin fue la primera mujer en ser considerada una gran estrella de rock and roll, pero su talento se vio opacado por sus problemas con las drogas y el alcohol.
Jim Morrison. El cantante principal de The Doors es considerado uno de los mejores cantantes de la historia de la música. Su desplante en el escenario era algo muy comentado e incluso lo llevo a juicio en Miami por exhibicionismo y comportamiento lascivo.
El llamado “rey lagarto” falleció también a los 27 años. Fue encontrado en la tina de su departamento en Paris. Existen muchos testimonios sobre la causa de la muerte de Morrison, pero finalmente se declaró un paro cardiaco. No se le practicó autopsia.
Kurt Cobain. El cantante, compositor y guitarrista de Nirvana transformó junto a su banda el rock en los 90. Nirvana marcó el cambio al grunge y el rock alternativo en la escena musical.
El éxito convirtió la canción “Smells like teen spirit” el himno y a Kurt Cobain en el portavoz de la rebelde “Generación X”.
Cobain fue encontrado muerto en su casa a los 27 años por un disparo de escopeta. A su lado había una nota suicida, pero su muerte se ha convertido en un debate hasta el día de hoy.
Cobain fue encontrado muerto en su casa a los 27 años por un disparo de escopeta
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