martes, 27 de noviembre de 2012

Dover vuelve al rock




      2013 promete ser un año interesante para Dover. O por lo menos movido. Para celebrar sus 20 años de carrera y cuando se cumplen casi seis años del cambio de rumbo artístico que les hizo sustituir la distorsión por la música electrónica, la banda madrileña ha decidido poner en marcha una gira “escrupulosamente de rock”, donde tocarán íntegro su disco mítico Devil came to me, que cumple 15 años. Lo confirma a ROLLING STONE Jesús Antúnez, batería del grupo: “Nos apetecía volver a tocar canciones tal y como eran”.
La gira comenzará a mediados de enero y les llevará a 10 ó 15 salas “pequeñas” y “míticas” de toda España. Por ahora sólo hay una fecha confirmada: el 8 de marzo en la Sala Sol de Madrid, “por razones sentimentales. Fue la primera que llenamos”, recuerda Jesús. Las entradas para ese concierto se acabaron en una semana, pero el grupo no descarta hacer otro más en la capital.
“Al principio nos costó un poco volver a tocar las viejas canciones, porque había algunas del disco que nunca las habíamos hecho en directo. Hubo un periodo de adaptación y, poco a poco, le fuimos cogiendo el gusto”, cuenta Jesús.
De ser una banda influenciada fuertemente por el sonido grunge a lo Nirvana, en 2006 las hermanas Llanos, Amparo y Cristina, decidieron dar un giro a su carrera con sonidos más cercanos a la música electrónica, lo que dividió a sus seguidores. Muchos no aceptaron el cambio, otros sí. Con Follow the city lights, el disco de la transformación, el grupo vendió más que su predecesor, el guitarrero The Flame, pero no consiguieron mantener el nivel con su siguiente trabajo I Ka kené (2010). 
Ahora se abre una nueva época para el cuarteto. Además de la gira donde tocarán Devil came to me, Jesús asegura que están trabajando en nuevas canciones así que posiblemente haya disco nuevo a comienzos de 2013, en febrero o marzo. “Estamos trabajando de otra manera. Cuando tenemos una canción la publicamos y ya está”, explica. Así ya hemos podido escuchar I need you tonight, una versión del grupo INXS y What goes around comes around.
¿Estará el nuevo álbum más cercano al rock o a la música electrónica? “No lo sabemos todavía”, responde Jesús. “Lo cierto es que al haber repasado este repertorio antíguo más rock hemos vuelto a las viejas costumbres. Pero actualmente tenemos un abanico tan amplio que podemos salir por cualquier sitio”.



lunes, 26 de noviembre de 2012

The Raconteurs - You Don't Understand Me





The Reconteurs en directo en T in the Park 2008. The Raconteurs (también conocidos como The Saboteurs en Australia) es un grupo de música rock estadounidense. Está compuesto por Jack White, de The White Stripes, Brendan Benson (ambos de Detroit, Míchigan), Patrick Keeler y Jack Lawrence. Los dos últimos también son miembros del grupo The Greenhornes. 

Los Sex Pistols, Herman Hesse y el pluralismo




 No hay peor facha, ni persona más cojonuda, que las que todos y cada uno llevamos dentro. Suena hippie, pero es así.
Herman Hesse (el hippie) dijo que a cada segundo somos uno diferente.
Johnny Rotten (a quien correspondería lo de 'es así') lo comprobó. Estiró la goma todo lo que pudo, se orinó en la Reina, hizo popó sobre la moral burguesa...
Y aún así, no consiguió más que ensanchar medio milímetro aquello que llamamos pluralismo: la base de las sociedades avanzadas (avanzadas 3 metros desde el Medievo; pero son nuestros 3 metros y les tenemos cariño).
Así que el post de hoy no va a ser divertido, pero es que no se puede estar siempre de chirigota. Tampoco se puede pasar por un tiempo como este sin que las libertades, todas, se jueguen en el tapete. Lo vemos y, tristemente, lo veremos.
Porque nuestros abuelos tuvieron sus dos Españas, nuestros padres el franquismo y esta crisis es, al final, la guerra de nuestra generación.

Como de hippie espero tener poco, me voy a concentrar en los Sex Pistols. En concreto, en el excelente 'No irish, no blacks, no dogs', la autobiografía de Johnny Rotten, John Lydon, editada por Acuarela.

El libro es cojonudo (aunque de Lydon no te puedes creer nada, porque miente más que canta), pero no os aburro: la clave está en su cabreo hacia la página 354.
"Hice todo aquello, transgredí todos los límites, me cagué en todo lo cagable, y sin embargo hoy la sociedad sigue igual", viene a lamentarse Rotten. Efectivamente, La Máquina absorbió su sulfúrico vómito hasta convertirlo en, oh sorpresa, ella misma. Terminaron vendiendo sus escupitajos como si fuera coca-cola.
Y, sin embargo, dentro de las molleras, en los no tan brumosos territorios mentales, en las conciencias, no pocas fronteras del pluralismo mental se movieron. Lo que es mucho.
O matamos por que se puedan defender opiniones contrarias a la nuestra, o sencillamente nos matamos entre nosotros.
O nos damos cuenta de que vamos en el mismo barco, aunque rememos en direcciones distintas, o volvemos a nadar, solitos, a mar abierto.
O sentimos miedo por el vecino y narcisismo por nuestra diferencia menor, o sencillamente nos concentramos en el 98% que compartimos con él.
Podemos elegir entre enriquecernos o todo lo contrario. Y eso vale para la población mundial, para un equipo de waterpolo, para una familia o para un periódico.
Al final, todo se resume en admitir que no hay peor ni mejor persona que la que todos, y sobre todo cada uno, llevamos dentro. Hippie pero cierto.

Sex Pistols - God Save The Queen http://www.youtube.com/watch?
feature=player_embedded&v=yqrAPOZxgzU



Slash